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jueves, 2 de diciembre de 2010

El pequeño cocodrilo

El pequeño cocodrilo
para aprender sus cantares
usa las aguas del Nilo
con sus notas musicales.


Con hipócrita modestia
sus garras pone a indicar
a los tiernos pececillos
por donde deben entrar.


*de Alicia en el País de las Maravillas

viernes, 19 de noviembre de 2010

Todos estamos locos aquí



-No quiero caminar entre locos- dijo Alicia.
-Oh, no puedes hacer nada- respondió el gato.
-Todos estamos locos aquí.


Lewis Carroll.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Las mujeres no leen National Geographic ¿?

- Las mujeres no leen National Geographic -, eso me dijo un lindo argentino de ojos claros y piel apiñonada que conocí en Ipanema mientras cenaba un sanduich de queijo, y de momento no supe cómo tomar su comentario.  ¿Qué qué? ¿es en serio? ¿de que está hablando? Se me vinieron tantas preguntas en un instante.  Estaba agotada después de varios días de sobrevivir con mi mediano portugués, así que oír de pronto su rotunda afirmación en español me sacó del letargo de la noche.  

Tenía la oportunidad de charlar un rato en español y dejar de sentirme incomunicada, así que quité mi cara de incredulidad y de inmediato le pregunté por qué.  Él sólo dijo  - no sé, pero es raro ver que una mujer lea Nacional Geographic, normalmente la leen los hombres -   y luego quiso saber de qué trataba el artículo que estaba leyendo con tanto interés: hablaba del amor, no visto como sentimiento, sino como un conjunto de procesos químicos.   Y ahí estaba yo, sentada en un local de comida económica, rodeada de cariocas, a unas cuadras de la bella playa de Ipanema, en vísperas del Carnaval más famoso del mundo, enterándome del lado científico del amor…  ahora que lo pienso debió ser un cuadro un poco extraño.  

Antonio y yo conversamos un rato del tema aquél y de nuestro paso por Brasil.  Él estaba recorriendo varias ciudades y esa era su última noche en Río de Janeiro, por que quería salir de ahí antes de que lo atrapara el ajetreo causado por los festejos del Carnaval.  Yo había ido precisamente a vivir de lleno esas fiestas, y a encontrarme con un amigo muy querido que por esas fechas alquilaba un apartamento en Copacabana.   Tras una divertida y reconfortante charla, un cigarro y una soda,  nos deseamos buen viaje y Antonio se fue. 

Durante toda mi estancia en Río sus primeras palabras me rebotaron en la cabeza como abejas encerradas y se alborotó mi curiosidad.   - ¿Será cierto? -  me decía,  y prometí hacer una encuesta cuando volviera a casa, y así pasó…  ¿por qué nunca había reparado en una observación como ésta?

Primero investigué entre mis amigas, luego en la familia, los amigos y compañeros de trabajo.  Todos me miraban con extrañeza cada vez que les lanzaba la famosa pregunta y al igual que yo se daban cuenta de que era un tema que normalmente no les quitaba el sueño.  Después de mantener el contador en ceros, desistí.  Pero confirmé con cierto alivio feminista  que no era un tema de género, porque sólo un amigo pudo nombrar en su lista de publicaciones preferidas una similar a la que causó mi inusual controversia.   

Aquella curiosidad quedó satisfecha y ya puedo dormir tranquila… pero ahora tengo cierta frase que le guardo al lindo chico por si algún día lo vuelvo a ver:  - Che, estamos empatados, ustedes tampoco la leen! -

G.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Entre la corriente

En este instante me siento diminuta
como un grano de sal.
No soy arena, ni soy hoja
y tampoco sopla el viento por aquí...

Soy frágil como esfera de cristal

Ahora soy pequeña y apretada
y todo hierve en mi interior.
En este instante soy piedra de río
por la que todo pasa, fluye y se va.

G.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Caminando sobre historias

Voy con pasos cortos, caminando entre interminables calles empedradas, intentando descifrar la forma y la ubicación de cada piedra, queriendo conocer su historia.
Pensando que no están ahí sólo por azar... aunque sé que es así.


Y si una piedra falta y rompe la armonía, no es que alguien se la haya llevado sólo para desentonar o hacerme trastabillar. Es que por alguna razón, fue a parar a otro lugar. Tal vez recubre otra calle, decora algún jardín o en el mejor de los casos, ha vuelto al río que la bañó hasta darle forma.


Si cada piedra hablara y me contara su historia, sería una buena charla y yo me quedaría por horas.

G.
Caminando sobre historias

martes, 28 de septiembre de 2010

Protesta Nocturna

Me rebelo a la idea impositiva que intentó convencerme alguna vez de hacer callar al corazón. Me aferro a mi romántica teoría de que la mezcla de sensaciones convertida en sentimientos es justo lo que me aleja de ser simplemente un animal.

Siento, y eso me hace más real.

¡Al diablo con ser razonablemente feliz!

Me quedo con mis sentimientos insanamente desmesurados y con la intensidad que ellos brindan a mi loco y palpitante corazón (la parte más visceral de mi ser después de mi estómago desgastado y maltrecho).

Me rebelo a no sufrir, porque de no hacerlo, rechazaría también la esperanza eterna del amor. Me resisto a una vida plana y simple, y me quedo con la extraña mezcla que sustenta lo que habita en mi interior.

G.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En el amor de la mujer

En el amor de la mujer hay injusticia y ceguera frente a todo lo que ella no ama. Y hasta en el amor sapiente de la mujer continúa habiendo agresión inesperada y rayo y noche al lado de la luz.


Friedrich Nietzsche

lunes, 20 de septiembre de 2010

Lo que me falta

Algo me falta...
yo sé qué es,
pero no dónde está.

Ya no quiero buscar,
si no encontrar.

Si lo encuentran,
mándenlo pa'ca.

Se busca:
lo que me falta.

G.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿Qué piensas cuando te dicen México?

Lo primero que se me viene a la mente es la imagen de mi bella bandera y el orgullo que siento al verla ondearse donde sea. Luego se me viene un dolor de estómago cargado de coraje e impotencia, cuando me acuerdo del caos que estamos viviendo. El descaro de la gente que tiene en sus manos el poder, el cinismo con el que nos mienten y nos tratan como si no fuéramos seres inteligentes.

Me acuerdo de todas las personas que mueren todos los días por una supuesta guerra necesaria, de todas las personas que son víctimas de la injusticia de la llamada Justicia.

Me acuerdo del mal uso que se da a los recursos que son de todos los mexicanos: dinero, territorio, energéticos, y todo aquello que llena a México de verdaderos tesoros.

Pienso en la exagerada inequidad de oportunidades, en el exagerado desequilibrio en la distribución de riquezas y en el exagerado conformismo de muchos mexicanos ante esta situación.

Y luego pienso en mis raíces, en la gente que amo, en las calles que recorro, en los paisajes que tanto disfruto. Y me queda claro que amo a mí país, muy por encima de la escoria que lo mancha. Y confirmo que es mi deber y mi deseo hacer todo cuanto esté en mis manos por fomentar y promover este amor a México, contribuir en lo que pueda por hacerlo crecer y hacerlo cambiar para bien.

Entonces cuando digo que me enorgullece ser mexicana, no me refiero a ponerme una camiseta de futbol, a brindar con un caballito de tequila o cantar con el mariachi. Me refiero al esfuerzo diario de las personas que al igual que yo, están hartas e inconformes con el México de hoy, pero que no dejan de intentar hacer un cambio.

Y pueden estar seguros: entre todos lo lograremos.

G.
Producto orgullosamente Mexicano.

martes, 14 de septiembre de 2010

De cuando supe que iba a morir

Siempre se habla de que hay ocasiones en que sientes la muerte tan cerca, que puedes ver cómo pasa toda tu vida frente a tí en un instante. Pero... ¿se puede entender esta sensación sin haberla vivido realmente? Yo creo que no.


Lo mismo sucede cuando intentas imaginar cómo actuarías si se presentara una determinada situación. Cómo reaccionar en caso de un accidente, qué hacer si tu barco naufraga, o si tu casa se incendia. Te imaginas todo el evento, y ahí en tu imaginación lo resuelves exitosamente. 


Uno de los tantos eventos desastrosos que me imaginaba siempre era: ¿qué haría si un día me secuestran? Siempre lo imaginaba, y me causaba tanto miedo, que prefería bloquear mi imaginación y decir: "mejor me cuido para que eso nunca me pase". 


Y como dice la canción, puedes huir, puedes correr, pero no puedes esconderte. Una tarde se conjugaron todos los factores necesarios, y mi destino me alcanzó. En un abrir y cerrar de ojos, me encontraba en un taxi, con tres o cuatro hombres desconocidos, gritos, golpes, amenazas, y nadie que supiera de esta situación y que pudiera ayudarme o siquiera imaginarse lo que estaba pasando conmigo.


En los primeros instantes tuve que entender qué era lo que estaba sucediendo: mi peor pesadilla se estaba volviendo realidad y estaba siendo secuestrada. No sabía qué iba a pasar conmigo, y opté por mantener la calma y analizar mis opciones. No podía escapar, no podía pedir ayuda, estaba completamente sola y a expensas de lo que ellos decidieran hacer conmigo.


Perdí la noción del tiempo, no podía ver en dónde estábamos o hacia dónde íbamos. Sólo sabía que el coche no se detenía y nos estábamos alejando muy rápido. Tomaron mi bolsa, sacaron todas las cosas de valor que se encontraron, mis identificaciones, llaves, me preguntaron de qué era cada llave, leyeron mi tarjeta de presentación, mis credenciales. Ya sabían todo de mí: dónde vivía, dónde trabajaba, tenían mis llaves y mi celular. Me concentré en pensar que sólo me asaltarían y me dejarían ir después. Rogué que así fuera y logré mantener la calma.


Hasta que el sujeto más agresivo, que iba sentado junto a mí, metió su mano bajo mi blusa. En ese instante supe que iba a morir. En ese instante imaginé cómo moriría, y qué pasaría después de mi muerte. En ese instante imaginé que no me iban a dejar ir, e imaginé que se desharían de mi cuerpo en algún lugar despoblado, y sólo pude rogar que no pasara mucho tiempo... que me encontraran pronto, para que mis padres pudieran reconocerme y todo fuera menos doloroso.


En ese instante también hice un recuento de cómo habían sido mis últimas horas, y cómo me había ocupado y preocupado de asuntos que estando ahí me parecían tan pequeños. Me acordé de los últimos momentos antes de subir al taxi, y me sentí tan tonta. Pensé en todas las cosas que ya no iba a poder hacer, en que no me iba a poder despedir de nadie, que dejaría tantas y tantas cosas inconclusas y tantas palabras sin decir. Y además, iba a morir sola.


Ví pasar un violento y acelerado carrusel en mi mente, lleno de rostros, de voces, lugares, y cosas que había vivido en diferentes momentos de mi vida. No fue un recuento cronológico y musicalizado como luego lo ponen en las pélículas, fue más bien como si una pala escarbara en mi mente y arrojara bruscamente todos esos instantes frente a mí. Una descarga de emociones combinada con un intenso calor seguido de una violenta cubetada de agua fría.


Afortunadamente nada pasó. Terminó de revisar que no estuviera escondiendo ningún objeto entre la ropa, y el asaltó continuó. En algún momento hicimos una parada, y alguien se bajó al cajero a sacar todo lo que pudieron de mis tarjetas. Luego el coche volvió a avanzar por un rato, hasta que finalmente me dijeron que me dejarían ir. Supe que estaba llegando otro momento crítico, y que dependería en gran parte de la forma en que yo actuara. Me aseguré de poner atención a las instrucciones que me daban, si me equivocaba en algo o perdía el control, la situación podía empeorar.


Finalmente llegamos al lugar en donde el coche se detuvo, obedecí las indicaciones y empecé a caminar. En cuanto sentí la lluvia en mis brazos, mi espíritu se desplomó, pero mantuve la fuerza en mis piernas y seguí caminando en línea recta sin mirar atrás, hasta que me sentí segura otra vez. Hasta que volví a nacer.


G.
A casi tres años del renacimiento.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Túnica

Por unas horas me pongo la túnica de mala persona...
esa que trae colgando negativismo, desesperanza y ansiedad.


Estoy buscando una piedra lo suficientemente grande y quieta para meterme abajo de ella y asomarme a ratos cuando sea de noche.


Y entonces, tal vez entre las sombras me iré sintiendo mejor...
hasta quedarme afuera y esperar sonriente la salida de un nuevo sol.


En ese momento volveré a ser yo, la de siempre.


G.
en un lapsusnegrus.

jueves, 19 de agosto de 2010

La loca y la maceta

Estaba distraida mirando en el balcón
cuando de pronto ví una cosa verde...
que la toco, y que me muerde!!
era un tremendo viborón.


Grité y corrí como una loca,
pero no ví que había una maceta.
Que me tropiezo y me voy de jeta!!
Sí, me rompí toda la boca...


Si me hubiera puesto a hacer otra cosa..
o quedarme en el sillón leyendo un libro,
pero no, me fui al balcón de chismosa.


G.
improvisando pa ganarme un libro de @locadelamaceta ;)

martes, 10 de agosto de 2010

Si muriera esta noche

He sido loca, impulsiva, temerosa, agresiva, soberbia, vulnerable, tonta, contradictoria, aventurera, necia, arrogante, insegura, buena y mala. He amado, he odiado, he perdonado, he lastimado, he ido hasta las profundidades de abismos de dolor… pero por encima de todo, he sido encabronadamente felíz.

Siempre he deseado y buscado una vida intensa, sentir el bien y el mal en todo mi ser, ir y venir, hacer y deshacer, construir y derrumbar; y nunca dejar de hacer lo que me dicta el corazón. Llegar al final de mis días, y al mirar atrás poder decir “¡Qué vida tan poca madre, me doy envidia!”. 


Y si de pronto me muriera esta noche, podría decir: sí, lo he logrado.


G.

sábado, 31 de julio de 2010

Alma viajera

Empecé a viajar un día que sentí la necesitad de salir corriendo de la vida diaria…  la realidad en ese instante de mi vida no me resultaba grata.  Siendo honesta, la distracción sólo fue temporal, porque a fin de cuentas regresé y continúe en el mismo lugar.  Lo rescatable de la huida fue que desde el instante en que pisé por primera vez un suelo ajeno algo en mi interior se despertó. 


Gracias a ese primer viaje, despertó la rebeldía ante lo que la vida me ponía al rededor, y noté lo poquito que sabía de mí y del mundo entero. Ahora ya no viajo para huir…  ahora viajo para encontrar.


Encontrar… una palabra tan profunda y con tantos matices.  En cada viaje siempre encuentro, conozco,  siento y termino por saberme tan ignorante.   “¡Quién me hubiera dicho que esto existía!” me digo, y me complazco por saberlo ahora.  Y quiero más.  Siempre quiero más.




Y después de ver paisajes nuevos, de escuchar otros idiomas, probar sabores nuevos, ver rasgos tan distintos de los míos, y descubrir a la vez tantas similitudes,  acabo por encontrarme conmigo misma.  Siempre un poco más soñadora, siempre un poco más aventurada y siempre un poco más curiosa.  Ansiosa por alcanzar el siguiente destino.


Y cuando vuelvo a casa  (a aquello que podría ser la parte cotidiana de mi vida) todo me parece tan distinto… porque mis sentidos llegan renovados, y mi corazón marcha a un nuevo ritmo.  Y aquí, en la vida diaria, vuelvo a conocer y a aprender.  Siempre más. 


G.
Disfrutando el gran viaje de la vida.

jueves, 22 de julio de 2010

Un festejo silencioso

Estaba trabajando como en un día cualquiera, sentadita en el escritorio con vista a la terraza. Disfrutando de un rico día nublado y haciendo un recuento de los pendientes acumulados en el transcurso del día… hasta que la agenda del celular me sacó de concentración: “Firma constitución sociedad” fue todo lo que dijo, y para mí fue suficiente para perder mi vista en las gotas de lluvia de la ventana y sonreir.

Hoy hace un año le puse firma a mi destino, y me dije: “A partir de este momento ya no hay marcha atrás”.

Ha sido un año de muuuuuuucho esfuerzo, de mucha dedicación, de persistencia, de tocar puertas, de negociar, conocer, crear, ofrecer, proponer, demostrar, lograr, alcanzar. Ha sido un año de lucha, de aprendizaje como nunca, de crecimiento, de emoción; y sí, de mucha satisfacción.

Siendo sincera, he tenido muchos momentos de miedo y de duda. Momentos difíciles en que me gustaría tener una varita mágica que pusiera todo en orden y al ritmo que yo quisiera. Pero también he tenido muchiiiiiiiiisimo apoyo. Mis padres y hermanos que me han seguido la corriente y me han apoyado en todo, desde el día en que se me ocurrió la idea. Mis primos, primas, tíos, tías, toda mi familia que son mis principales promotores. Y mis amigos, siempre aportando, siempre animando, siempre ayudando.

Hoy hace un año era un día muuuuuy caluroso, yo estaba nerviosa e imaginándome el primer año. Ese día es hoy. Está nublado y llueve en la ventana. Y esta aventura continúa y cada día es mejor. Cada día le pongo un ladrillo nuevo, y no me canso y no pierdo la fe.

Hoy se cumple un año y yo me pregunto… ¿cómo será cuando se cumplan dos?

G.

Buscando Aventura.

domingo, 18 de julio de 2010

Se busca

Después de mucho tiempo de olvido, hace poco renové uno de mis juguetes favoritos: mi cuaderno de sketching. Tengo que aceptar que fue un largo tiempo en que no sentí ni una pizca de inspiración que me obligara a reemplazar mi cuaderno viejo y saturado. A veces me gustaba darle una hojeada, y ver todas las locuras que había plasmado en imágenes que aun me siguen llenando de recuerdos.

Pero bueno, al fin la inquietud y la inspiración se pusieron de acuerdo, así que con la verdadera emoción de un reencuentro compré mi nuevo cuaderno. Era hora de presentarle a sus compañeros de juerga, y uno de mis más queridos tesoros: mi estuche de lápices. Mi adorado estuche de lápices.

Los busqué en su lugar de siempre, al lado de un montón de dibujos y el viejo cuaderno. Pero no, ellos no estaban ahí... y una gran sensación de pérdida pospuso el encuentro. "Tienen que estar por aquí". Busqué en los lugares obvios, seguí buscando en rincones menos probables y terminé buscando en los sitios más descabellados. Pero no... el alivio nunca llegó.

He hecho la búsqueda exahustiva nuevamente, pero todo sigue igual... Y mientras se me viene a la mente el momento en que llegaron a mis manos: Estaba en el tercer año de primaria, y mis calificaciones iban muy bien, así que mi mamá decidió consentirme y me llevó a escoger mi tan merecido premio. Fuimos directo a uno de esos lugares que siempre me ha parecido mágico y embriagador; lleno de posibilidades, de colores, de texturas, de objetos interesantes, y sobre todo de materia prima perfecta para mi mente hiperactiva: Una gran papelería.

La verdad, no recuerdo qué tan difícil fue decidir, ni recuerdo cuáles fueron mis otras opciones. Pero el salir de ahí con mi espectacular estuche de lápices profesionales fue una real experiencia de felicidad.

Ya sé que sólo son lápices, y sé que es difícil creer que aun en estos días los esté buscando. Pero para mí siguien siendo un gran tesoro, de esos que se usan sólo en ocasiones especiales. Sólo cuando hay un buen dibujo por trazar.

Ya sé que puedo comprarme un estuche nuevo cuando sea. Pero sigo esperanzada a que mi querido estuche aparecerá en el lugar y el momento menos esperado. Y será un encuentro tan afortunado como cuando vas caminando por la calle y te cruzas con un viejo amigo.

Mientras tanto, el cuaderno nuevo sigue en blanco, como una clara muestra de solidaridad. Y yo sigo desesperada buscando por todos lados, como cualquier persona que ha perdido algo muy querido. Y me pongo a pensar que a veces nos pasa eso mismo con las personas que nos rodean... Estamos tan acostumbrados a tenerlos cerca, que los vamos arrumbando y damos por hecho que siguen ahí... en el mismo lugar donde los dejamos. Hasta que algo pasa y los necesitamos, pero algunas veces es tarde, por que ya no están. Sólo quedan los viejos recuerdos y el hueco que solían llenar. Desafortunadamente, las personas no se compran en una gran papelería.

En fin... yo seguiré buscando. Tal vez ponga letreros en los postes, reparta volantes y ofrezca recompensa. Todo sea por recuperar a mi amado tesoro de la infancia. Y cuando lo encuentre, prometeré no volver a dejarlo olvidado tanto tiempo, y le pediré perdón.

G.
En la incansable búsqueda.

viernes, 9 de julio de 2010

Siempre sintiendo a la vida aquí dentro de mí

Hoy tuve un encuentro escrito con mi pasado...
no sabía desde hace cuanto iba regando letras por mi camino, y fue un encuentro agridulce. Surgieron tantas cosas!!

En algunas sigo siendo simplemente igual, a otras tantas las he superado y de muchas otras ya ni me acordaba!!

Con unas tuve otra vez felicidad: viajes, nacimientos, celebraciones, encuentros... Y con otras me pongo casi a llorar, de esas mejor ni hablar...

El punto es que recordé y sentí.

Y veo que a lo largo de la vida sigo siendo yo.
A veces sola, a veces con compañía.
De pronto tonta, pero casi siempre inteligente.
A veces miedosa, pero llegando siempre hasta el final.
Y siempre fragil, siempre dispuesta a entregar... siempre latiendo y siempre soñando el porvenir.

Siempre sintiendo a la vida aquí dentro de mí.

G.

martes, 6 de julio de 2010

Cuando los ídolos se derrumban

Piensen en algún personaje público que admiren... les parece una persona interesante, admiran su profesión y además les atrae físicamente. Como persona pública, les parece simplemente inalcanzable, finalmente, ustedes sólo son fans.

Ahora imaginen por un momento que su sueño guajiro de conocer a ese personaje (y no me refiero a coincidir en un lugar público y pedirle un autógrafo) se vuelve realidad. Poco probable, ¿cierto?. Pues a mí me sucedió.

Bien dice la choteada frase: el mundo es un pañuelo. Así que en ese pañuelo arrugado nos fuimos a cruzar. Entramos en contacto por rollos laborales, hubo una clara química, y finalmente se presentó la invitación a salir. ¡¡¡Síiiiii!!! ¡¡¡Mi eterno amor platónico de la tele me había invitado!!! Todavía minutos antes de llegar a la cita, seguía pellizcándome para asegurarme de que no era una alucinación ¡¡y hasta me entraba la risa nerviosa!!

La velada fue genial. Me porté, no como una fan eufórica que quiere la foto y el autógrafo con su famoso, si no como cualquier mujer que sale con cualquier hombre. Una gran charla, muchas risas, nada de silencios incómodos, él super atento y caballeroso; un par de coqueteos, y yo me esforcé por no gritar o desmayarme.

Todo parecía indicar que él también la había pasado bien, y que había probabilidades de una segunda salida. Pero... el coqueteo de su parte se volvió más directo, y su interés en mí, en lo que yo era como persona pareció desvanecerse. Poco a poco fue quedando claro que nuestras intensiones tomaban direcciones diferentes. Hasta que no hubo punto medio y finalmente se rompió el contacto.

Debo confesar que fue una gran decepción para mí... Obviamente me hubiera gustado poder conocerlo mejor. Definitivamente seguí pensando que era una persona super interesante, igual de atractivo que en la tele, y muy agradable. Pero no me gustó nada su intención. Y sí, eso hizo que mi opinión de él cambiara demasiado.

Moraleja, que por cierto ya sabía, pero no tenía un ejemplo tan evidente: todos somos humanos, unos más que otros, pero todos defectuosos e imperfectos; seamos famosos o anónimos. Y nuestras imperfecciones no siempre combinan con las imperfecciones de los demás.

De cualquier manera fue un placer y una gran emoción conocerlo. ¡¡Y al pensarlo, todavía sonrío y hasta me río sola!! jajaja No deja de ser mi sueño guajiro que se hizo realidad :D

G.

viernes, 2 de julio de 2010

Preguntas al Aire

¿Destino o predeterminación?
¿resignación o necedad?
¿cómo llamarle a la vida cuando te da lo que no pides
o cuando te niega lo que anhelas?

¿En base a que se determina lo concedido y lo negado?
¿quién decide en que momento llegará lo que esperabas?
¿cómo se escoge lo que se hará y lo que se quedará guardado en el cajón?

derecha o izquierda,
subir o bajar,
avanzar o esperar,
entrar o salir,
reír o llorar,
vivir o soñar...

El futuro se busca, no se espera sentado en un rincón
lo sé...
pero, ¿se busca con pala y detector?
¿o se busca de reojo mientras finges que no ves?
¿se ordena por correo, o se busca en el cereal?

¿¿¿destino = azar???
¿¿¿destino = elección???

... ya te encontraré; así te escondas bajo el mar
ya llegarás; así pretendas que no estoy.
Vendrás y serás "ahora"
se acabará la duda y sabré por que sí y por que no.

Ya llegarás como te llames:
destino, necedad, azar o elección

Años más, años menos

A veces pienso que al tiempo le gusta llevarme la contraria para hacerme enojar. Todavía me acuerdo con una mezcla de enojo y risa cuando en una entrevista de trabajo, la amabilidad de mi entrevistador se fue al bote de basura cuando terminó de leer mi curriculum. Un ingeniero de más de 40, con cara de cansancio y tics de ansiedad.

Cuando terminó de leerlo, lo puso a un lado en su escritorio, y me pidió que le hablara un poco de mi experiencia profesional. Yo me puse cómoda y le platiqué de mis grandes logros y de mis mejores proyectos. Me escuchó atentamente sin emitir un juicio, pero su cara seria me mandó el mensaje: "Tú no me agradas".

Cuando terminé, hubo un gran silencio, y una mirada fea. Luego se acomodó en su silla y finalmente habló. Hizo un rápido resumen de mi carrera profesional, y luego preguntó: "Disculpa que pregunte, pero... ¿qué edad tienes?". Yo contesté muy orgullosa y sonriente: "Tengo 29". Luego vino otra fea pausa, y finalmente se desahogó: "¿Entonces me estás diciendo que tú, a tus 29, tienes la misma experiencia profesional que yo?".

En ese instante supe que estaba perdiendo mi tiempo en ese lugar y que todo acababa de irse directo al drenaje profundo. Ya no había nada que perder, no había que conservar los formalismos y no tenía por qué ser tolerante. Así que no me reprimí: "Bueno, no sé cuál es tu experiencia profesional, por que no te conozco. Pero sé que lo que dice mi curriculum es cierto, y sé que si lo puse es por que es verdad".

El resto de la entrevista no la recuerdo, pero ambos sabíamos que ya no tenía caso. Acababa de ser juzgada y discriminada por mi edad. No fue la primera vez que pasé por algo así, ni fue la única ocasión en que deseé ser mayor para ser una ingeniera respetada y poder aspirar a puestos de mayor responsabilidad.

Hoy estoy a unos días de cumplir 32. Soy una ingeniera respetada que ya es capáz de tener puestos de mayor responsabilidad. Lo absurdo de la vida es que ahora tengo años de más: soy una mujer soltera de 32. Y la discriminación a mi alrededor sólo cambió de criterio. Sigo estando fuera de la norma, y sigue estando fuera de mis manos poner una solución.

Estoy a unos días de cumplir 32. Y no. No quisiera cumplirlos.

lunes, 21 de junio de 2010

Hoppípolla

Después de ver con ojos fruncidos todos los cambios recientes en mi viejo y amado blog de Live Space tomé la decisión de emigrar, y recordé este espacio empolvado y olvidado que dejé vacío por años. Así que el terreno estaba listo, ahora faltaba decidir: migrar? empezar de cero?? No sé qué pasará con mi rinconcito de Live Space, he procurado respaldar mis posts, pero no sé si en verdad los tengo todos y no me gustaría que desaparecieran entre bytes sin sentido!!

Pero bueno, el punto es que decidí empezar de cero... además de que el tiempo me falta en estos días, siempre me ha emocionado tener un lienzo blanco entre mis manos :D
Y justo hoy estaba pensando de qué color sería mi primer trazo en este lienzo... y llegó la inspiración!.

Hoy pedí en twitter una "rola inspiradora" y @AsfaltosTweets respondió atinadamente con: Hoppípolla de Sigur Rós. Nuuuuunca la había escuchado... y obviamente el título no me decía nada, así que como buena exploradora, explore... y encontré.

La letra original está en islandés, así que incluyo la traducción para evitar complicaciones:

Hoppípolla

Brosandi (Smiling)
Hendumst í hringi (Spinning round and round)
Höldumst í hendur (Holding hands)
Allur heimurinn óskýr (The whole world a blur)
nema þú stendur (But you are standing)

Rennblautur (Soaked)
Allur rennvotur (Completely drenched)
Engin gúmmístígvél (No rubber boots)
Hlaupandi inni í okkur (Running inside us)
Vill springa út úr skel (Want to erupt from a shel)

Vindurinn (The Wind)
og útilykt af hárinu þínu (An outdoor smell of your hair)
Ég anda eins fast og ég get (I breathe as hard as I can)
með nefinu mínu (with my nose)

Hoppípolla (Jump into puddles)
Í engum stígvélum (With no boots on)
Allur rennvotur(Rennblautur) (completely drenched(Soaked))
Í engum stígvélum (With no boots on)

Og ég fæ blóðnasir (And I get a nosebleed)
En ég stend alltaf upp (but I always stand up)

Og ég fæ blóðnasir (And I get a nosebleed)
En ég stend alltaf upp (but I always stand up)

Efectivamente, una rola llena de inspiración. Perfecta para empezar a colorear, sin borrador.

G.

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