Soy de amor. De amor y soledad.
Cada uno con su era de poder
en la que goza doblegando al otro.
Afuera el agua fluye intermitente
como en el río que a veces son mis ojos,
caudales de dolor y alegría.
Mis ojos que han sido faros, puñales y lagunas.
Que hoy son sólo ventanas a la vida.
Miro.
Y sé que estoy viva.
G.