Confieso en el rincón sin eco, donde nadie escucha y nadie espía. Y no sé si eso tendrá algún tipo de validez, ni ante quién deba ser validado. No necesito confesarme las verdades que ya sé y que no me oculto. Ante mí soy sincera y transparente, no hay nada que quiera o deba perdonarme.
No hay escenario ni telón.
Mi actuación se llama vida y la escribo cada día al despertar, incluso al soñar.
Confieso entonces en el rincón sin eco, y en el centro del todo donde mi voz retumba:
No hay nada que confesar.
G.
Statcounter
lunes, 3 de enero de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Lo más visitado
-
Hoppípolla Después de ver con ojos fruncidos todos los cambios recientes en mi viejo y amado blog de Live Space tomé la decisión de emigrar,...
-
La vida es un hipnótico y alucinante caleidoscopio, en donde las formas que ves hoy, no volverán jamás. Pero seguro llegarán otras n...
-
Una prenda que ya no pude devolver, otra que no lograron quitarme y otra que vino de lejos para ser obsequio... Todas de uso similar, todas ...
-
Una vez al año a todas las mujeres nos brotan alas, aureola, y 137 súper poderes. Una vez al año no existen las mujeres irresponsables, ...
-
Atardeceres, luminosos recordatorios de finales inevitables. Románticas promesas de historias por venir. G.
-
Hoy sólo soy yo, y nada más. Soy, aquí y ahora y que me importa el cómo y el después… Hasta aquí soy yo, me muero en esta ...
-
Hechos recientes me han traído a la memoria el ridiculísimo caos masivo que se desató en México tras el virus gripiento que nos mataría a to...
-
Hoy mi corazón es como una pasa: chiquito y oscuro… arrugadito y seco… G. Abril, 2008