Confieso en el rincón sin eco, donde nadie escucha y nadie espía. Y no sé si eso tendrá algún tipo de validez, ni ante quién deba ser validado. No necesito confesarme las verdades que ya sé y que no me oculto. Ante mí soy sincera y transparente, no hay nada que quiera o deba perdonarme.
No hay escenario ni telón.
Mi actuación se llama vida y la escribo cada día al despertar, incluso al soñar.
Confieso entonces en el rincón sin eco, y en el centro del todo donde mi voz retumba:
No hay nada que confesar.
G.
Statcounter
lunes, 3 de enero de 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Lo más visitado
-
Hoy murió un querido amigo de la familia. No un amigo de conveniencia, no un amigo de temporada. Un amigo en serio, un amigo desde siempre y...
-
Confieso en el rincón sin eco, donde nadie escucha y nadie espía. Y no sé si eso tendrá algún tipo de validez, ni ante quién deba ser valida...
-
Dicen que los maestros trascienden en la eternidad... yo agregaría que son pocos los que logran trascender. Después de veinte años de es...
-
Para vivir intensamente hay que buscar en cada día el justo equilibrio entre lo que se quiere, lo que se debe, lo que se puede, lo que se t...
-
Hiciste llegar muchas cosas, pero llevaste contigo tantas otras... Me hiciste reir y me hiciste llorar, me diste enseñanzas y me diste re...
-
- ¡Sí, ahí está! Tengo que pasar. - No, tú eres demasiado grande. Impasable. - Dirá usted imposible. - No, impasable. Nada es imposib...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario