Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley
Statcounter
jueves, 19 de septiembre de 2013
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Lo más visitado
-
El pequeño cocodrilo para aprender sus cantares usa las aguas del Nilo con sus notas musicales. Con hipócrita modestia sus garras pon...
-
He sido esponja que lo absorbe todo... a veces debería ser más discriminatoria y ganar ligereza... He sido hoja, la hoja al viento que ha...
-
Piedritas en la ventana, de ésas que llaman como que no queriendo y sin hacer mucho ruido, de ésas que llaman como última instancia, ...
-
Todos somos como velas encendidas: iluminando a veces, consumiéndonos siempre. G.
-
Que no me falte nunca el grito de rebeldía, ni la inconformidad que me inquieta. Que no me falte nunca la esperanza. Que no me...
-
¿Cómo educar mis pensamientos?, si me gusta dejarlos andar libres, desbocados y sin riendas... Es que a veces no les basta con la comodida...
-
Por una vez hice lo que tenía que hacer sin contrabando de etiquetas, por una vez viajé donde debía viajar sin doble fondo en las malet...
-
En mi ventana veo brillar las estrellas muy cerca de mí. Cierro los ojos, quiero soñar con un dulce porvenir. Quiero vivir y dis...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario