Todos llevamos un poco de ti.
Yo por ejemplo, llevo tus manos, tu tez y tu lunar. Llevo tu gusto por la comida y tu amor por el hogar y la familia. Llevo tu satisfacción tras un buen día de compras, tu gusto por los viajes y tu independencia.
Paciente, tierna y buena conversadora, siempre con una interesante historia para compartir. Eterna preocupada porque a tu gente nunca le faltara nada. Siempre dispuesta a consentir hasta el más pequeño antojo y a enseñarnos todo lo que mejor sabías.
Te acabas de ir y ya te extraño. Te acabas de ir, pero siempre vas a estar.
Ay morena, morenita mía
no te olvidaré.
G.
Statcounter
domingo, 13 de abril de 2014
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Lo más visitado
-
El pequeño cocodrilo para aprender sus cantares usa las aguas del Nilo con sus notas musicales. Con hipócrita modestia sus garras pon...
-
He sido esponja que lo absorbe todo... a veces debería ser más discriminatoria y ganar ligereza... He sido hoja, la hoja al viento que ha...
-
Piedritas en la ventana, de ésas que llaman como que no queriendo y sin hacer mucho ruido, de ésas que llaman como última instancia, ...
-
Todos somos como velas encendidas: iluminando a veces, consumiéndonos siempre. G.
-
Que no me falte nunca el grito de rebeldía, ni la inconformidad que me inquieta. Que no me falte nunca la esperanza. Que no me...
-
¿Cómo educar mis pensamientos?, si me gusta dejarlos andar libres, desbocados y sin riendas... Es que a veces no les basta con la comodida...
-
Hoy estoy en el centro del mundo, justo a la mitad: entre izquierda y derecha. Ni muy arriba, ni tan abajo, sólo en el centro. (¡El...
-
Por una vez hice lo que tenía que hacer sin contrabando de etiquetas, por una vez viajé donde debía viajar sin doble fondo en las malet...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario